CNDT participa en sesión–seminario de la Comisión de Vivienda del Senado sobre Plan de Emergencia Habitacional y desafíos de ciudad

La presidenta del Consejo Nacional de Desarrollo Territorial, Paola Jirón, presentó los principales lineamientos de la actualización de la Política Nacional de Desarrollo Urbano, en una sesión que abordó avances, aprendizajes y desafíos de largo plazo en materia habitacional.

20 de enero de 2026, Valparaíso. El Consejo Nacional de Desarrollo Territorial participó en la sesión–seminario de la Comisión de Vivienda y Urbanismo del Senado, realizada el 20 de enero, instancia convocada para evaluar la implementación del Plan de Emergencia Habitacional y reflexionar sobre los principales desafíos estructurales en materia de vivienda, planificación urbana y desarrollo de ciudad en Chile.

La sesión se desarrolló en un contexto marcado por la reciente prórroga del Plan de Emergencia Habitacional y por el cierre del actual periodo de gobierno. En ese marco, se realizó un balance de los avances alcanzados durante los últimos cuatro años, junto con una revisión crítica de las brechas persistentes y de los desafíos que deberán abordarse en los próximos ciclos de política pública. Durante el debate, distintos participantes coincidieron en que el déficit habitacional no puede abordarse únicamente desde una lógica cuantitativa, sino que requiere una mirada integral que considere suelo, planificación urbana, localización, calidad de los barrios y equidad territorial.

En representación del CNDT, su presidenta Paola Jirón presentó los principales lineamientos de la actualización de la Política Nacional de Desarrollo Urbano, proceso impulsado por el Consejo durante 2024 y 2025. En su intervención, señaló que “el país ha cambiado de manera significativa en términos demográficos, sociales y territoriales, y eso exige actualizar la forma en que planificamos nuestras ciudades y abordamos el acceso a la vivienda”. En ese sentido, destacó que la propuesta de actualización pone en el centro la noción de vivienda adecuada, entendida desde un enfoque de derechos, junto con la necesidad de fortalecer la gestión integral del suelo y avanzar hacia una planificación multiescalar que permita articular vivienda, movilidad, espacio público y equipamientos. Asimismo, subrayó la importancia de reconocer territorios estratégicos como la interfaz urbano-rural e incorporar criterios de resiliencia y adaptación al cambio climático.

Durante la sesión, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, realizó una exposición centrada en la experiencia del Plan de Emergencia Habitacional. En su presentación, recordó que el plan “surgió a partir de un acuerdo transversal en el Congreso, frente a un déficit habitacional que ya no resultaba aceptable para un país con el nivel de ingresos de Chile”. El ministro enfatizó que el plan “no se reduce a una meta numérica”, sino que ha buscado “replantear la relación entre vivienda, barrio y ciudad”, fortaleciendo el rol del Estado como articulador, diversificando las formas de acceso a la vivienda y avanzando en instrumentos como el banco de suelo público y la modernización de la producción habitacional. En esa línea, señaló que los desafíos pendientes requieren “pensar la política habitacional con un horizonte que vaya más allá de un periodo de gobierno y permita consolidar estos avances como políticas de Estado”.

Desde la academia, el expresidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, Luis Eduardo Bresciani, destacó que la crisis habitacional es de carácter estructural y multidimensional. En su intervención, sostuvo que “el desafío hoy no es solo producir más viviendas, sino hacerlo con mejores estándares urbanos, integración social y regeneración de barrios”, valorando la continuidad de la política habitacional como una política de Estado que debe seguir profundizándose.

Por su parte, Beatriz Mella, directora del Centro de Investigación Urbana para el Desarrollo, Hábitat y Descentralización de la Universidad Andrés Bello, advirtió que el Plan de Emergencia Habitacional debe analizarse considerando escenarios de riesgo y catástrofes cada vez más frecuentes. En ese contexto, planteó que “no basta con administrar la emergencia”, sino que se requiere fortalecer la capacidad institucional del Estado para responder con mayor velocidad, escala y coherencia, articulando vivienda, planificación urbana y reconstrucción bajo reglas claras y sostenidas en el tiempo.

El exministro de Vivienda y Urbanismo Cristián Monckeberg valoró el amplio consenso político que ha caracterizado a la política habitacional en los últimos años y destacó que el Plan de Emergencia Habitacional logró instalar la vivienda como una prioridad pública. No obstante, advirtió que persisten desafíos relevantes en materia de acceso a suelo bien localizado, costos de producción, burocracia y gestión de campamentos, señalando que estos requieren ajustes institucionales y una mayor coordinación entre distintos niveles del Estado.

En el debate legislativo intervinieron también integrantes de la Comisión de Vivienda y Urbanismo del Senado. La senadora Yasna Provoste relevó la importancia de fortalecer la planificación urbana y la equidad territorial; el senador Juan Ignacio Latorre subrayó la necesidad de articular la política habitacional con una mirada integral de ciudad; el senador Fidel Espinoza expresó preocupaciones sobre la organización de la demanda habitacional, los criterios de clasificación social y el fenómeno de los loteos rurales; mientras que la senadora María José Gatica y el senador David Sandoval abordaron temas vinculados a la ejecución presupuestaria, las capacidades institucionales regionales y la respuesta del Estado frente a emergencias y procesos de reconstrucción.

Relacionados