A más de diez años, nuevos desafíos y una nueva mirada territorial.
A más de una década de su promulgación, la actualización de la Política Nacional de Desarrollo Urbano es clave para avanzar hacia ciudades más justas, integradas y sostenibles, en coherencia con los desafíos actuales de la planificación territorial en Chile. Es necesario seguir avanzando en la disminución de la fragmentación urbana, mejorar el acceso equitativo a servicios y equipamientos, y orientar de mejor forma el crecimiento urbano para evitar la pérdida de suelos agrícolas y ecosistemas de alto valor. También han cobrado fuerza nuevas prioridades, como la necesidad de reconocer la interdependencia entre lo urbano y lo rural, así como asegurar que las políticas públicas cuenten con pertinencia territorial, reconociendo que no hay una única solución válida para todas las realidades del país. Asimismo, la adaptación al cambio climático, la gestión de riesgos, el enfoque de cuidados y una participación ciudadana más incidente son hoy aspectos centrales. Contar con una política actualizada permitirá proyectar una visión integrada del desarrollo urbano que considere los impactos y oportunidades del territorio en su conjunto, pensando en la sostenibilidad del país y en el bienestar de las generaciones futuras.

En dicha labor, el Consejo Nacional de Desarrollo Territorial (CNDT) llevó adelante un diagnóstico participativo a nivel nacional, que incluyó la aplicación de encuestas, la realización de diálogos ciudadanos en distintas regiones, conversatorios en universidades, estudios técnicos y talleres con funcionarios públicos, asesores y municipios. Este proceso, que involucró a cerca de dos mil personas, permitió recoger una amplia diversidad de perspectivas para fortalecer la planificación territorial desde una mirada colaborativa y representativa. Para ello se realizaron las siguientes actividades.
Diez años después: reconocer lo avanzado, responder a lo que viene.
El CNDT examinó el contexto urbano nacional a una década de la promulgación de la PNDU (2014), identificando avances, desafíos y necesidades para su actualización. El documento tiene como objetivo orientar decisiones para un desarrollo urbano más equitativo y sostenible, poniendo énfasis en los cambios que ha experimentado nuestro país en demografía, migración, crisis climática y gobernanza, abordando temas como vivienda, transporte y espacios públicos. Este diagnóstico será publicado y lanzado próximamente.

Conectividad, servicios, patrimonio, vivienda, espacios públicos y acción climática: las prioridades de la ciudadanía.
Más de 1.000 personas respondieron la encuesta online del CNDT que recogió las opiniones y prioridades de la ciudadanía entre junio y octubre del 2024. Estos resultados contribuyeron en orientar y desarrollar los contenidos del diagnóstico y de la Política actualizada



Una política actualizada para desafíos reales, pertinencia territorial, planificación urbana y rural integrada y crisis climática.
EL 2024 el CNDT recorrió Chile realizando Diálogos ciudadanos y talleres con funcionarios y expertos, recopilando información, experiencias, opiniones e ideas sobre identificación de problemas en sus territorios. Se realizaron 16 Diálogos, junto con un taller con expertos y expertas urbanos, y otro con destacadas personalidades que trabajan en temáticas de género, cuidados e interseccionalidad.

Construyendo el futuro de la planificación territorial de Chile desde la conversación plural.
El Consejo Nacional de Desarrollo Territorial (CNDT) realizó el ciclo de conversatorios «Actualizando Debates» en conjunto con las universidades que lo integran, con el objetivo de generar un debate crítico en diversas temáticas en el proceso de actualización de la Política Nacional de Desarrollo Urbano. Fueron cuatro jornadas que puedes revivir.

1° Sesión «Ni urbano, ni rural». Coorganización: Universidad Diego Portales
2° Sesión «Patrimonio, identidad y territorio». Coorganización: Universidad Adolfo Ibáñez
3° Sesión «Desigualdades territoriales». Coorganización: Universidad de Chile.
4° Sesión “Participación social para el desarrollo territorial”. Coorganización: Universidad de Playa Ancha.
Actualizando ámbitos y principios para un futuro territorial equitativo.
Consejeros, consejeras y representantes se reunieron periódicamente para contribuir en el desarrollo de diagnóstico, para luego entrar a la segunda etapa que corresponde al desarrollo de contenidos.

Sesiones Comisión Urbana (dic. 2023 – dic. 2024)
Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, la Comisión Urbana del Consejo Nacional de Desarrollo Territorial (CNDT) desarrolló una primera etapa de trabajo centrada en la actualización de la Política Nacional de Desarrollo Urbano (PNDU). A lo largo de 14 sesiones, se construyó un diagnóstico compartido sobre los principales desafíos urbanos y territoriales del país, se revisaron críticamente los contenidos de la política vigente y se delinearon los nuevos elementos para su actualización.
Desde la primera a la tercera sesión se definió el enfoque general del proceso: se descartó rehacer la política desde cero, optando por una actualización sustantiva que integre nuevos desafíos como el cambio climático, la equidad territorial, la interseccionalidad, la informalidad urbana y la necesidad de articular lo urbano con lo rural. También se estableció que la actualización sería sometida a Evaluación Ambiental Estratégica (EAE).
Entre la cuarta y la octava sesión se revisaron los distintos ámbitos de la PNDU vigente —integración social, patrimonio, desarrollo económico y equilibrio ambiental— identificando limitaciones en su formulación, vacíos de enfoque y desajustes con la realidad actual. Se trabajó en la incorporación de nuevas perspectivas, tales como la función social del suelo, los cuidados en el espacio público y la planificación basada en cuencas y ecosistemas.
Las sesiones nueve y diez permitieron consolidar los acuerdos en torno al diagnóstico, validar los principales problemas identificados y preparar la transición hacia una etapa de trabajo por subcomisiones. A partir de la sesión once y hasta la catorce, se elaboraron propuestas sobre el objetivo central de la nueva política, su estructura y sus principios orientadores. Se coincidió en que la PNDU debía superar una mirada exclusivamente urbana y avanzar hacia un modelo de desarrollo territorial justo, resiliente e integrado, con mayor capacidad de implementación y articulación con otras políticas públicas.
Esta primera etapa concluyó con la definición de ocho ámbitos temáticos para la PNDU y diez principios transversales, construyendo una base sólida para continuar el trabajo en subcomisiones, las que tendrán a su cargo la definición de objetivos específicos, la operacionalización de los principios acordados y la generación de lineamientos de acción coherentes con las transformaciones que el país exige.
Sesiones de Subcomisiones (ene. 2025 – may. 2025)
Luego de las 14 sesiones de la Comisión Urbana del CNDT, se conformaron ocho subcomisiones temáticas correspondientes a los ámbitos que estructuran la actualización de PNDU. Cada una de estas subcomisiones estuvo integrada por consejeras, consejeros y sus representantes, quienes participaron activamente en espacios de diálogo técnico y político, contribuyendo desde sus experiencias a la construcción colectiva de objetivos estratégicos.
a. Desarrollo Económico: La subcomisión de Desarrollo Económico avanzó en propuestas para promover un desarrollo equitativo, sustentable y territorialmente pertinente, reconociendo la función productiva de las ciudades y su interdependencia con otros asentamientos. Se valoró la necesidad de fortalecer las economías locales mediante la planificación estratégica, la inversión pública y privada, y la innovación tecnológica con enfoque regional. Los objetivos trabajados apuntaron a generar oportunidades económicas inclusivas, mejorar la calidad de vida en los territorios y articular el desarrollo urbano con las vocaciones productivas de cada lugar.
b. Espacio Público: La subcomisión propuso garantizar espacios públicos diversos, seguros y de calidad, que promuevan la convivencia social y enfrenten activamente los desafíos del cambio climático. Se planteó la necesidad de superar una visión limitada del espacio público centrada exclusivamente en plazas y parques, avanzando hacia una red articulada de espacios con funciones múltiples, pertinencia territorial y planificación participativa. El objetivo general fue aprobado por unanimidad, acompañado de objetivos específicos que abordan la interseccionalidad, la gestión adaptativa y el reconocimiento de una diversidad de usos que articulan dimensiones físicas, sociales y simbólicas. Además, se destacó el rol del espacio público como refugio climático ante eventos extremos, la importancia de incorporar espacios naturales y seminaturales —especialmente relevantes en ciudades pequeñas y asentamientos menores— como parte de esta red, y la necesidad de integrar infraestructura verde y soluciones basadas en la naturaleza para fortalecer la resiliencia urbana y el bienestar colectivo.
c. Identidades, Culturas y Patrimonios: La subcomisión enfatizó la necesidad de incorporar una gestión dinámica del patrimonio en la planificación urbana, reconociendo la diversidad cultural y natural, las memorias colectivas y las identidades de comunidades, pueblos originarios y migrantes. Se discutió críticamente el enfoque monumentalista tradicional, buscando una comprensión más amplia e inclusiva del patrimonio. Los objetivos específicos planteados incluyeron la integración del patrimonio natural, la memoria y las culturas emergentes en la planificación, así como el fortalecimiento de estrategias de conservación con enfoque participativo.
d. Institucionalidad, Gobernanza y Participación Social: El trabajo de esta subcomisión se centró en fortalecer la institucionalidad territorial mediante una gobernanza descentralizada, participativa y articulada intersectorialmente. Se subrayó la importancia de avanzar en la descentralización efectiva del país, lo que implica el traspaso de competencias técnicas y financieras a los gobiernos locales, así como la implementación de mecanismos de financiamiento adecuados para una gestión territorial eficiente. Asimismo, se destacó la necesidad de asegurar una participación ciudadana incidente y de fomentar una gestión pública transparente. El objetivo general aprobado recoge estos principios, y los objetivos específicos se orientan a fortalecer la capacidad de los gobiernos locales, garantizar el acceso a la información y ampliar el reconocimiento de diversas formas de organización social en los procesos urbanos.
e. Movilidad: La subcomisión propuso promover una movilidad segura, sustentable y eficiente que favorezca la accesibilidad, conectividad e intercambio dentro y entre áreas urbanas y rurales. Se discutió la fragmentación del sistema de transporte, la desigualdad en el acceso y la necesidad de planificación intermodal. Los objetivos específicos trabajados se enfocaron en reducir inequidades territoriales, fortalecer el transporte de bajas emisiones y asegurar un sistema accesible, asequible e intermodal que atienda la diversidad de necesidades de desplazamiento.
f. Planificación Integrada y Gestión de Suelo: Esta subcomisión trabajó en la definición de una planificación territorial multiescalar, sostenible e integrada, reconociendo la interdependencia urbano-rural y la diversidad territorial del país. Se promovió la necesidad de una gestión eficiente del suelo con enfoque de equidad y sustentabilidad, promoviendo ciudades concentradas y de proximidad, que optimicen el uso del suelo y mejoren la calidad de vida mediante el acceso cercano a servicios e infraestructura. Los objetivos específicos abordaron la institucionalidad del suelo, la articulación entre zonas urbanas, rurales y de interfaz, y el acceso equitativo a suelo para vivienda y servicios, reforzando además la necesidad de descentralización y fortalecimiento de capacidades técnicas y de gestión a nivel local.
g. Sustentabilidad y Resiliencia Socioambiental: Se avanzó en un objetivo general orientado a promover la protección de ecosistemas, la gestión de riesgos, el resguardo de la calidad ambiental y la adaptación frente a la crisis climática. La subcomisión sostuvo un debate complejo sobre la terminología y la necesidad de una visión integral que articule lo natural y lo construido. Se acordaron objetivos específicos centrados en garantizar un medio ambiente sano, fortalecer la gobernanza ambiental local y mejorar las condiciones urbanas desde una perspectiva socioecológica.
h. Vivienda Adecuada y Hábitat: Finalmente, esta subcomisión abordó el acceso a una vivienda adecuada y asequible como parte de un hábitat seguro, resiliente e integrado. Se enfatizó la importancia de avanzar en procesos de regeneración urbana, trabajando con la ciudad ya construida para reconvertir y revitalizar sectores consolidados, integrando la vivienda a la ciudad existente. Asimismo, se destacó la necesidad de diversificar las formas de acceso a la vivienda, adecuándolas a las distintas realidades sociales y territoriales, y de garantizar que las soluciones habitacionales respondan no solo a criterios materiales, sino también sociales, culturales y de participación. Los objetivos específicos abordaron la sostenibilidad de las viviendas, la integración socioespacial y la reducción de la segregación, con propuestas orientadas especialmente a comunidades diversas y localidades apartadas.
Sesiones de cierre
Estas sesiones de la Comisión Urbana se realizarán como última instancia de desarrollo de contenidos para entregarle el borrador final a la COMICIVYT, entidad que le entregará al Presidente de la República la propuesta de actualización de la Política Nacional de Desarrollo Urbano para su promulgación.
Una política urbana actualizada para el desarrollo sostenible
La actualización de la PNDU incorpora el proceso de Evaluación Ambiental Estratégica (EA) con el objetivo de integrar temáticas ambientales y de sustentabilidad en la elaboración de los contenidos alineados con los acuerdos internacionales, políticas y programas de escala nacional. Uno de los principales productos, corresponde al acto de inicio de la EAE dónde se presentaron los objetivos ambientales y criterios de desarrollo sustentables.
Como parte de este proceso, se llevó a cabo la primera consulta ciudadana, que cerró con cerca de 30 observaciones. Esta instancia, que contó con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), permitió recoger aportes desde distintos sectores y buscó integrar la dimensión ambiental y estratégica en la toma de decisiones. El Consejo Nacional de Desarrollo Territorial evaluó cada una de las observaciones recibidas, incorporando aquellas pertinentes en el desarrollo de los contenidos de la política, y entregó respuestas a todas las personas que participaron. Se contempla una segunda consulta ciudadana para evaluar los contenidos de la propuesta de actualización de la PNDU.
